Muchos cristianos se cuestionan el Antiguo y Nuevo Pacto. Este estudio revela que el Nuevo Pacto no elimina la ley de Dios, sino que la inscribe en el corazón del creyente. La diferencia radica en el Mediador y la experiencia espiritual, no en la moralidad de la ley. La gracia transforma el corazón hacia la obediencia.
Antiguo Pacto y Nuevo Pacto: la misma ley escrita en el corazón