El diezmo es uno de los temas más debatidos dentro del cristianismo. Algunos sostienen que pertenecía exclusivamente al sistema levítico y que quedó abolido. Otros consideran que continúa siendo un principio bíblico para reconocer la soberanía de Dios y sostener la predicación del evangelio.
En este estudio examinamos las principales objeciones:
- ¿El diezmo era solamente para los levitas?
- ¿Abraham diezmó únicamente una vez?
- ¿El diezmo bíblico consistía solo en alimentos?
- ¿Por qué Jesús y Pablo no aparecen cobrando diezmos?
- ¿Las ofrendas voluntarias reemplazaron el diezmo?
- ¿El cambio de sacerdocio abolió esta práctica?
- ¿Puede aplicarse Malaquías 3 a los cristianos?
La Biblia muestra que el diezmo existía antes del sacerdocio levítico. Abraham entregó los diezmos a Melquisedec y Jacob prometió apartar la décima parte de lo que Dios le diera.
Jesús no condenó el diezmo, sino la hipocresía de quienes diezmaban mientras descuidaban la justicia, la misericordia y la fe. Pablo también enseñó que quienes anuncian el evangelio tienen derecho a ser sostenidos por la obra evangélica.
Este estudio no defiende la manipulación religiosa, el enriquecimiento de ministros ni la idea de comprar bendiciones. Nadie es salvo por diezmar. La salvación es únicamente por gracia mediante la fe en Cristo.
La conclusión bíblica es que, aunque terminó el sistema levítico, el principio del diezmo continúa siendo defendible como reconocimiento de que Dios es dueño de todo y como método ordenado para sostener su obra.
El documento incluye respuestas bíblicas, cronología del diezmo, comparación entre diezmos y ofrendas, principios de transparencia y varios apéndices.