MICHAŁ BELINA-CZECHOWSKI
Michał Belina-Czechowski fue un sacerdote franciscano polaco que, después de abandonar el ministerio católico, terminó convirtiéndose en uno de los personajes más importantes de los comienzos del adventismo en Europa.
Nació en 1818, cerca de Cracovia, Polonia. Siendo todavía adolescente quedó profundamente impresionado por la vida de Francisco de Asís y, en 1835, ingresó en un monasterio franciscano. Allí vivió bajo una estricta disciplina religiosa, participando en oraciones, trabajos manuales y prácticas penitenciales.
Con el paso de los años comenzó a sentirse decepcionado por la conducta de algunos miembros del clero y por las contradicciones que observaba entre las enseñanzas de Cristo y la realidad dentro de la institución religiosa. Sin embargo, continuó sus estudios y fue ordenado sacerdote el 25 de junio de 1843.
Czechowski deseaba una reforma espiritual dentro de la Iglesia católica. Según relató en su autobiografía, en 1844 viajó a Roma y logró presentar sus preocupaciones al papa Gregorio XVI. Pero las reformas que esperaba nunca llegaron.
Después de varios años de luchas internas, abandonó definitivamente el sacerdocio el 30 de septiembre de 1850. Poco después contrajo matrimonio y comenzó una nueva etapa de su vida.
En 1851 emigró con su esposa a Norteamérica. Allí trabajó como encuadernador y posteriormente como evangelista bautista entre comunidades de habla francesa. Todavía no era adventista, pero su búsqueda de la verdad bíblica continuaba.
En 1856 escuchó por primera vez la predicación de los adventistas sabatistas. Un año después, en 1857, aceptó el sábado como día de reposo bíblico y se unió al movimiento que posteriormente sería conocido como la Iglesia Adventista del Séptimo Día.
Su trayectoria fue, por tanto:
Sacerdote franciscano → protestante → evangelista bautista → adventista sabatista.
Desde muy temprano sintió el deseo de regresar a Europa para predicar el mensaje de la segunda venida de Cristo y las verdades bíblicas que había descubierto. Los dirigentes adventistas apreciaban su fervor, pero desconfiaban de su impulsividad y de su manera de administrar los recursos.
Al no recibir autorización oficial, consiguió apoyo financiero de otro grupo adventista que observaba el domingo. Con ese respaldo partió hacia Europa en mayo de 1864. Sin embargo, una vez allí, comenzó a predicar abiertamente el sábado, la segunda venida de Cristo y otras enseñanzas adventistas.
Por esta razón, Czechowski es considerado el primer misionero adventista no oficial enviado a Europa. John N. Andrews sería posteriormente el primer misionero enviado oficialmente por la Iglesia Adventista.
Czechowski comenzó su obra en los valles valdenses del norte de Italia. Allí predicó sobre las profecías bíblicas, el regreso de Cristo y el sábado. Entre las personas que aceptaron su mensaje estuvo Catherine Revel, considerada una de las primeras adventistas guardadoras del sábado en Europa.
Posteriormente trasladó su trabajo a Suiza. En Tramelan organizó la primera congregación adventista conocida del continente europeo. También comenzó a publicar en 1866 un periódico llamado El Evangelio Eterno, considerado la primera publicación adventista producida en Europa.
Su obra se extendió por Italia, Suiza, Francia, Alemania, Hungría y Rumania. En Pitești, Rumania, presentó el mensaje bíblico a Toma Aslan y su familia. Ese pequeño grupo de creyentes se convirtió en uno de los primeros núcleos del adventismo rumano.
Czechowski fue un predicador incansable, pero no fue un hombre libre de defectos. Las fuentes históricas reconocen que tuvo graves problemas administrativos, deudas constantes, decisiones impulsivas y dificultades para trabajar bajo dirección.
Su vida demuestra que Dios puede utilizar instrumentos imperfectos para realizar una obra importante. Czechowski cometió errores, pero también recorrió grandes distancias, soportó pobreza, rechazo y enfermedad con el propósito de predicar lo que consideraba la verdad bíblica.
Murió el 25 de febrero de 1876 en Viena, Austria, a los 57 años. Fue sepultado en una tumba común no identificada.
Cuando John N. Andrews llegó oficialmente a Europa en 1874, encontró creyentes y pequeños grupos adventistas en varios lugares donde Czechowski había trabajado. Aunque no recibió en vida todo el reconocimiento que esperaba, su labor había preparado el camino para la expansión del adventismo europeo.
Hoy Michał Belina-Czechowski es recordado como un antiguo sacerdote católico que abandonó una posición religiosa estable para seguir sus convicciones bíblicas y llevar el mensaje adventista a Europa.
Su historia no es la de un hombre perfecto, sino la de un hombre convencido de que debía obedecer la verdad que había descubierto en las Escrituras.
“Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres”. Hechos 5:29.
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