Entre Mateo 24:8 y Mateo 24:9
Jesús describió en Mateo 24 una secuencia de acontecimientos que caracterizarían el período anterior a su segunda venida. Habló de guerras, hambre, pestes, terremotos, engaños religiosos y conflictos entre las naciones. Sin embargo, aclaró que estas señales no constituirían todavía el final:
“Y todo esto será principio de dolores”
Mateo 24:8
Inmediatamente después, Jesús anunció una etapa más intensa:
“Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre”
Mateo 24:9
Esto plantea una pregunta importante: ¿qué ocurre entre el comienzo de dolores y la persecución abierta contra los fieles?
1. Mateo 24:8: El comienzo de dolores
Los acontecimientos mencionados por Cristo se han vuelto cada vez más visibles:
- Conflictos entre naciones.
- Terremotos y desastres.
- Hambre y crisis económicas.
- Pestes y enfermedades.
- Angustia y temor mundial.
- Engaños religiosos.
Pero Jesús no dijo que cada terremoto o guerra significaría que el fin había llegado inmediatamente. Los llamó “principio de dolores”.
La expresión compara la historia con los dolores de parto: aumentan en intensidad y frecuencia hasta llegar al momento culminante.
Por eso, las calamidades mundiales no son el último acontecimiento profético. Son el escenario que prepara a la humanidad para una crisis mayor.
2. Mateo 24:9: La persecución de los fieles
Después del comienzo de dolores, Jesús anunció que sus seguidores serían entregados a tribulación.
La persecución mencionada en Mateo 24:9 no surge repentinamente. Antes de que los creyentes sean perseguidos debe formarse un sistema capaz de señalar, presionar, condenar y finalmente castigar a quienes decidan obedecer a Dios.
La profecía indica que llegará un momento en que la fidelidad a Cristo será considerada una amenaza para la unidad, la paz y la estabilidad social.
“Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución”
2 Timoteo 3:12
3. El acontecimiento intermedio: la formación de la imagen de la bestia
Apocalipsis 13 explica cómo se desarrollará el poder perseguidor de los últimos días.
“Diciendo a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia”
Apocalipsis 13:14
La “imagen de la bestia” representa la reproducción de un sistema en el cual el poder religioso utiliza la autoridad civil para imponer sus decisiones sobre la conciencia.
La bestia de Apocalipsis representa un poder religioso que llegó a dominar al Estado y a perseguir a quienes no aceptaban sus enseñanzas. Por tanto, una imagen de ese poder se forma cuando organizaciones religiosas buscan nuevamente el apoyo del gobierno para imponer prácticas religiosas.
El proceso puede resumirse así:
Poder religioso → unión con el poder civil → legislación religiosa → presión sobre la conciencia → persecución.
La imagen de la bestia no comienza necesariamente con cárceles o ejecuciones. Comienza cuando se debilita la separación entre Iglesia y Estado y se acepta la idea de que el gobierno debe hacer cumplir determinadas creencias religiosas.
4. ¿Dónde nos encontramos actualmente?
Desde una perspectiva profética, nos encontramos en un período de transición.
Las señales de Mateo 24:8 son claramente visibles: guerras, enfermedades, desastres, hambre, inestabilidad política y angustia mundial.
Sin embargo, todavía no hemos llegado plenamente a la persecución universal descrita en Mateo 24:9.
Entre ambos acontecimientos se está preparando el escenario señalado en Apocalipsis 13: la formación de una alianza entre el poder religioso, político, económico y social.
No debemos afirmar que Mateo 24 menciona literalmente a Apocalipsis 13 entre los versículos 8 y 9. Esta conclusión surge al comparar ambas profecías. Mateo presenta la secuencia general; Apocalipsis revela el mecanismo mediante el cual se producirá la persecución final.
5. Las crisis preparan el camino
Las grandes crisis pueden llevar a la población a pedir soluciones rápidas y autoridades más fuertes.
Cuando aumentan los desastres, la violencia, la división social y la decadencia moral, muchos dirigentes religiosos pueden presentar una legislación religiosa como solución para recuperar la bendición divina.
Apocalipsis anuncia que llegará el momento en que la falsa adoración será respaldada por sanciones económicas:
“Y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca”
Apocalipsis 13:17
Finalmente, la presión económica será seguida por una amenaza contra la vida de quienes se nieguen a obedecer:
“E hiciese matar a todo el que no la adorase”
Apocalipsis 13:15
Así se produce la transición entre Mateo 24:8 y Mateo 24:9.
6. ¿Cuál debe ser nuestra preparación?
La preparación para la crisis final no consiste en establecer fechas ni vivir dominados por el miedo.
Jesús declaró:
“Mirad que nadie os engañe”
Mateo 24:4
También aconsejó:
“Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor”
Mateo 24:42
Nuestra preparación debe incluir:
- Estudiar profundamente la Biblia.
- Fortalecer nuestra relación con Cristo.
- Aprender a obedecer a Dios por convicción.
- Defender la libertad religiosa.
- Evitar alianzas entre la Iglesia y el Estado.
- Compartir el mensaje de los tres ángeles.
- Prepararnos para permanecer firmes aunque la mayoría elija otro camino.
La crisis final revelará quién sirve a Dios por conveniencia y quién permanece fiel por amor.
Conclusión
Nos encontramos en una etapa profética situada entre el “principio de dolores” de Mateo 24:8 y la persecución anunciada en Mateo 24:9.
Mientras las crisis mundiales aumentan, Apocalipsis 13 muestra que se está preparando una estructura religiosa y política que finalmente intentará imponer una forma de adoración.
El llamado de Dios no es a sentir pánico, sino a despertar.
“Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”
Apocalipsis 14:12
La pregunta más importante no es solamente: ¿Dónde nos encontramos en la profecía?
La verdadera pregunta es: ¿Estamos preparados para permanecer fieles cuando llegue la prueba?