La gracia y la ley van de la mano

La enseñanza cristiana a menudo separa gracia y ley, viéndolas como opuestas. Sin embargo, la Biblia muestra que ambas están interconectadas. La gracia salva y perdona, mientras que la ley revela el pecado. Juntas, forman el verdadero evangelio, evitando el legalismo y la antinomia, y transformando al creyente en obediencia.

¿LA GRACIA ANIQUILA LA LEY?

El contenido enfatiza que la gracia no anula la ley, sino que resalta su importancia al revelar el pecado y conducir a Cristo. La ley no salva, pero define el pecado y permite la justificación. La verdadera gracia transforma y capacita para la obediencia, que es un reflejo del amor por Dios.