La historia de José Rojas relata cómo un simple inconveniente, la reparación de una puerta en su hogar, evitó que asistiera al desayuno en el World Trade Center el 11 de septiembre de 2001, salvándole la vida. Al día siguiente, se convirtió en voluntario, ayudando a quienes enfrentaron la tragedia.
IBA A DESAYUNAR EN LAS TORRES GEMELAS… PERO UNA PUERTA ROTA CAMBIÓ TODO