Pavel Durov: de su detención en Francia a ser buscado por Rusia
Actualizado: 26 de agosto de 2026
Han pasado exactamente dos años desde que Pavel Durov, fundador y director ejecutivo de Telegram, fue detenido en Francia. Lo que comenzó como una investigación sobre la falta de moderación y cooperación de Telegram con las autoridades se ha convertido en una compleja batalla internacional que ahora involucra también a Rusia.
LA DETENCIÓN EN FRANCIA
El 24 de agosto de 2024, Durov fue detenido cuando su avión privado aterrizó en el aeropuerto de Le Bourget, cerca de París.
La Fiscalía de París explicó posteriormente que la detención formaba parte de una investigación judicial abierta semanas antes contra personas todavía no identificadas por varios delitos presuntamente cometidos utilizando Telegram.
Entre los asuntos investigados se encontraban fraude organizado, narcotráfico, difusión de material de abuso sexual infantil, herramientas utilizadas para ataques informáticos, lavado de dinero y la negativa a proporcionar determinada información solicitada legalmente por las autoridades.
Cuatro días después de su detención, Durov fue puesto formalmente bajo investigación judicial en Francia.
La justicia le impuso inicialmente una fianza de 5 millones de euros, la obligación de presentarse periódicamente ante la policía y la prohibición de abandonar Francia mientras continuaba la investigación.
Es importante aclarar que estar formalmente investigado bajo el sistema judicial francés no equivale a haber sido declarado culpable ni significa necesariamente que vaya a celebrarse un juicio.
Durov ha negado haber cometido delitos.
TELEGRAM CAMBIÓ DESPUÉS DEL ARRESTO
Una de las consecuencias más importantes de la investigación francesa apareció pocas semanas después.
Durov reconoció públicamente que el rápido crecimiento de Telegram había permitido que una pequeña parte de sus usuarios abusara de la plataforma y anunció cambios para combatir actividades ilegales.
Telegram eliminó la función People Nearby, que según Durov había sido utilizada por estafadores y bots, y restringió otras herramientas que habían sido utilizadas de forma abusiva.
También modificó sus páginas de ayuda para hacer más clara la posibilidad de denunciar contenido ilegal a los moderadores.
Pero uno de los cambios más relevantes llegó en septiembre de 2024.
Telegram modificó sus términos para establecer que las direcciones IP y números telefónicos de determinados usuarios pueden ser entregados a las autoridades cuando exista una solicitud legal válida relacionada con actividades criminales que violen las condiciones del servicio.
Anteriormente, la política había sido mucho más restrictiva en este aspecto.
El arresto de Durov, por tanto, terminó provocando cambios importantes en la forma en que Telegram afronta la moderación y las solicitudes judiciales.
DUROV REGRESA A DUBÁI
Durante varios meses Durov permaneció sometido a las restricciones judiciales francesas.
En marzo de 2025, los jueces le permitieron temporalmente salir de Francia y regresar a Dubái, donde reside y donde Telegram tiene su sede.
Durov anunció entonces:
“Estoy de vuelta en Dubái.”
También sostuvo que Telegram había cumplido e incluso superado sus obligaciones legales en materia de moderación y lucha contra el crimen.
Posteriormente, las restricciones fueron flexibilizadas todavía más.
Para 2026 Durov podía nuevamente viajar fuera de Francia, aunque la investigación francesa no había sido cerrada.
CASI DOS AÑOS DESPUÉS, FRANCIA TODAVÍA INVESTIGA
El caso no terminó con su regreso a Dubái.
El 8 de julio de 2026, Pavel Durov regresó ante los jueces franceses y fue interrogado durante más de seis horas.
Según medios franceses, se trató de su cuarto interrogatorio dentro de la investigación iniciada en 2024.
Sus abogados declararon después que, a su juicio, casi dos años después todavía no existían elementos que demostraran las acusaciones formuladas contra su cliente y señalaron que habían presentado recursos ante tribunales franceses y europeos.
Hasta el 26 de agosto de 2026, no se ha informado públicamente de una condena contra Durov en Francia.
La investigación continúa.
AHORA RUSIA TAMBIÉN VA CONTRA DUROV
Aquí aparece el giro más sorprendente de toda la historia.
Cuando Francia arrestó a Durov en 2024, altos funcionarios rusos criticaron duramente a París y presentaron el caso como una amenaza contra la libertad de expresión.
Dos años después, es la propia Rusia la que está persiguiendo judicialmente al fundador de Telegram.
El 29 de julio de 2026, el Servicio Federal de Seguridad ruso, FSB, anunció que había acusado formalmente a Pavel Durov de facilitar actividades terroristas.
Según las autoridades rusas, Telegram no habría eliminado canales, chats y bots presuntamente utilizados por servicios de inteligencia ucranianos y organizaciones calificadas por Moscú como terroristas o extremistas para organizar sabotajes, ataques y otras actividades dentro de Rusia.
El FSB anunció además una orden internacional de búsqueda y captura contra Durov.
Esto no debe confundirse automáticamente con una notificación roja de Interpol: las informaciones disponibles confirman la orden emitida por las autoridades rusas, pero no permiten afirmar que Interpol haya emitido una notificación roja contra él.
Durov ha rechazado las acusaciones rusas y considera que forman parte de los esfuerzos de Moscú para controlar Telegram y empujar a los ciudadanos hacia servicios digitales controlados por el Estado.
RUSIA TAMBIÉN ESTÁ RESTRINGIENDO TELEGRAM
La relación entre Telegram y Rusia se ha deteriorado considerablemente.
Durante 2025 y 2026, Rusia comenzó a imponer nuevas restricciones al funcionamiento de Telegram, acusando a la plataforma de no cumplir las leyes nacionales y de no combatir suficientemente el fraude, el extremismo y otros contenidos.
Durov sostiene que el verdadero objetivo es debilitar Telegram y promover MAX, el servicio de mensajería respaldado por el Estado ruso.
La historia tiene una fuerte ironía.
Rusia intentó bloquear Telegram originalmente en 2018, después de que Durov se negara a entregar determinadas claves y datos solicitados por las autoridades.
El bloqueo fracasó técnicamente y fue levantado oficialmente en junio de 2020.
Ahora, seis años después, el enfrentamiento ha llegado a un nivel mucho mayor: el propio fundador de Telegram es buscado por las autoridades rusas.
DUROV ENTRE FRANCIA Y RUSIA
La situación actual de Pavel Durov es extraordinaria.
Por un lado:
Francia continúa investigándolo por la presunta responsabilidad de Telegram en facilitar determinadas actividades criminales y por una supuesta falta histórica de cooperación con las autoridades.
Por otro:
Rusia lo acusa de facilitar actividades terroristas y ha ordenado internacionalmente su captura.
Durov rechaza las acusaciones de ambos países.
Mientras tanto, Telegram continúa funcionando y cuenta ya con más de mil millones de usuarios, manteniéndose como una de las plataformas de comunicación más importantes del mundo.
EL DEBATE QUE COMENZÓ EN 2024 CONTINÚA
Cuando informamos originalmente sobre la detención de Durov en agosto de 2024, señalamos que el caso podría tener importantes consecuencias para la relación entre los gobiernos y las plataformas digitales.
Dos años después, ese debate no solamente continúa: se ha intensificado.
La pregunta de fondo permanece:
¿Hasta dónde puede responsabilizarse al propietario de una plataforma por los delitos cometidos por algunos de sus usuarios?
Y junto a esa pregunta aparece otra:
¿Cuándo la obligación de combatir el crimen termina convirtiéndose en una herramienta que permite a los gobiernos controlar la comunicación y la libertad de expresión?
El caso Pavel Durov y Telegram continúa abierto.
Fuentes: Fiscalía de París, Reuters, AFP, Le Monde y TF1 Info.